El año pasado, la
CIA buscó en su bola de cristal e hizo una serie de predicciones en
el informe "Las tendencias globales 2015" sobre cómo sería el mundo
en 15 años. La CIA examinó las tendencias demográficas, económicas y
tecnológicas y su efecto en los gobiernos, la estabilidad
internacional y las vidas de las personas.
La CIA también
examinó el fenómeno del terrorismo y concluyó: "Los estados con
gobiernos ineficientes; las tensiones étnicas, culturales o
religiosas; las economías débiles; y las fronteras porosas serán
terrenos fértiles para el terrorismo. ... Entre ahora y el 2015 las
tácticas terroristas se convertirán más sofisticadas y diseñadas
para lograr pérdidas masivas de vidas".
La CIA tuvo
razón, pero se olvidaron de algo: el estatus de las mujeres. Mi
abuela, Margaret Sanger, dijo hace más de medio siglo que los temas
de la población mundial, la paz mundial y el estatus de las mujeres
estaban inextricablemente unidos y que la estabilidad del mundo no
se podría lograr sin mejorar el estatus de las mujeres en el mundo.
Yo creo que
nosotr@s que apoyamos los derechos reproductivos y la mejora en el
estatus de las mujeres somos indispensables para encontrar un
solución a las causas de los ataques terroristas del 11 de
septiembre.
La causa de los
derechos reproductivos no alivia los antiguos odios étnicos y
religiosos, ni las iniquidades causadas por la globalización, y
tampoco aborda el conflicto de las civilizaciones, problemas que de
alguna manera han sido mencionados como las causes subyacentes de
los ataques del 11 de septiembre. Sin embargo, nuestra misión se
relaciona con todos estos problemas.
Lo que nosotr@s
exigimos es respeto por toda la humanidad, especialmente las
mujeres, y por el derecho de cada persona a decidir si y cuándo
tener hij@s. Y creemos que si se siguen estos principios, pueden
ayudar a promover el respeto para la participación de todas las
personas en la vida cívica, la economía, y en el gobierno. Cuando se
eliminan la exclusión y la privación del derecho al voto en un país,
es posible crear comunidades basadas en los valores comunes y crear
naciones gobernadas con el consentimiento de todas las personas.
Por otra parte,
si no respetamos a las mujeres y las niñas en la sociedad y bajo la
ley, el peligro es la primacía de los hombres antisociales en las
posiciones de poder. Y si no proveemos opciones para la
planificación familiar tanto a las mujeres como a los hombres, el
peligro es el crecimiento de la población que no se pueda sostener,
y que conduzca al desempleo, la pobreza y, a lo largo, la
desesperación.
Este problema
tiene mayor urgencia desde el 11 de septiembre. El New York Times
incluyó una cita de un experto sobre el Medio Oriente la semana
pasada: "Los hombres jóvenes furiosos, muchos de ellos desempleados,
han entrado a la arena pública desde Argelia al sur de Asia y la han
llenado de odio, intolerancia y el abuso de las mujeres". ¿Cómo
sucede esto?
En algunas
sociedades del Medio Oriente, los hombres y las mujeres
frecuentemente están segregados, las mujeres se cubren con velos y
van a la escuela separadamente (si van) y son acompañadas por un/a
chaperon/a. La poligamia es común, y con frecuencia solamente los
hombres adinerados y con un estatus alto son los que tienen
múltiples esposas. (Ha sido reportado que Bin Laden tiene cuatro.)
Las hijas frecuentemente son vendidas a las familias de los futuros
esposos, mientras que los hombres pobres o desempleados no tienen
los recursos para ofrecer la dote.
Además, hay
muchos más hombres que mujeres en muchos de los países del Medio
Oriente, lo cual es lo contrario a la norma en los países
desarrollados, donde hay más mujeres que hombres. La mayoría de los
países empiezan con una proporción de nacimiento de niños con
respecto a niñas de aproximadamente 105; es decir, hay 5% más niños
que niñas, pero las mujeres prontas se convierten en el sexo
mayoritario en la mayoría de los países porque los hombres tienden a
participar en actividades de más riesgo y por lo tanto mueren más
temprano.
Sin embargo, este
no es el caso en el Medio Oriente, y parece que las niñas mueren
antes que los niños en el Medio Oriente porque a los niños se les
proporciona mejor nutrición y atención de salud para asegurar su
sobrevivencia. Las Naciones Unidas calcula que la proporción de
hombres con respecto a mujeres mundialmente es 102 hombres por cada
100 mujeres. La proporción alcanza el nivel más alto en Arabia
Saudita, donde hay 115 hombres por cada 100 mujeres, pero también es
más alta que el promedio en Libia (108), Afganistán (107), Pakistán
(106) e Irán (105).
Los
extremadamente alto índices de nacimiento que aumentan la presión
sobre la economía agraven esta iniquidad. Mientras que el índice de
fertilidad total, o el promedio de número de hij@s por mujer, a
nivel mundial es 2.8, es casi o más del doble de esta cifra en Iraq
(5.2), Pakistán (5.4), Arabia Saudita (6.1) y Afganistán (6.9). Con
índices de nacimiento que no son sostenibles, las economías de estos
países también tienen altos índices de desempleo. La semana pasada,
el Wall Street Journal calculó que el índice de desempleo en Arabia
Saudita es un 14% y que el ingreso per cápita había disminuido de
$28,000 en la década de los 1980 a $8,000 el año pasado.
Yo creo que estas
realidades--los altos índices de nacimiento, los desequilibrios de
sexo, el desempleo, la pobreza, y una cultura que subvalora a las
mujeres y también a los hombres--que existen en muchas partes del
Medio Oriente representan una factor significante por el cual los
hombres jóvenes están insatisfechos con sus vidas y conduce a que
muchos de ellos tomen mediadas de desesperación.
Mi abuela era más
clarividente de lo que pensaba cuando dijo que los temas de la
población mundial, el estatus de las mujeres y la paz mundial están
unidos. Afortunadamente, la mayoría de los gobiernos mundialmente,
incluyendo aquellos en muchos de los países del Medio Oriente, están
de acuerdo con esta visión del mundo, como indicaron al firmar el
Programa de Acción presentado en la Conferencia Internacional sobre
Población y Desarrollo en Cairo en el 1994. Todas estas naciones
estaban de acuerdo con la idea de que cada país tiene que abordar el
estatus de sus mujeres, proveer el desarrollo sostenible, asegurar
que la maternidad sea una opción, proveer atención de salud y
educación a tod@s, y asegurar la participación de todos los hombres
y las mujeres en los procesos que existen para lograr todos estos
objetivos.
Alex Sanger
20
dic. 2001