Al negarse
a entregarle $34 millones en asistencia al Fondo de Población
de las Naciones Unidas--que ayuda a las mujeres en 140 naciones--el
Presidente Bush muestra su determinación de ganar una mayoría
en ambas cámaras del Congreso movilizando las facciones
de su partido que se oponen al aborto.
Las tácticas
políticas de la administración del Presidente Bush--de
satisfacer a miembros de su partido que se oponen a que las mujeres
tengan opciones reproductivas--de nuevo amenazan la salud y las
vidas de las mujeres y niño/as en el mundo.
El lunes [22
de julio de 2002], el Presidente Bush decidió no aprobar
$34 millones en asistencia para el Fondo de Población de
las Naciones Unidas (FNUAP), que provee asistencia voluntaria
de planificación familiar en más de 140 naciones
alrededor del mundo. Un congreso bipartidista había asignado
el dinero en el presupuesto fiscal del 2002; sin embargo, Bush
retuvo estos fondos después de que esta agencia de las
Naciones Unidas fuera acusada de apoyar o participar en programas
de aborto y esterilizaciones forzadas en la China. El equipo de
investigación que el presidente mismo había enviado,
regresó de la China con un informe que verifica que la
agencia de las Naciones Unidas no ha participado en estas actividades,
pero Bush retuvo los fondos de todos modos.
El equipo investigador
de tres miembros fue establecido por el Departamento de Estado
en mayo, visitó la China y los programas de la agencia
en el país, y le envió el informe final a Bush a
principios de julio. El informe exonera a la agencia de participar
o tener conocimientos de abortos o esterilizaciones forzadas.
Sin embargo, el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher,
dijo el lunes que la administración había llegado
a la conclusión de que "el dinero del Fondo de Población
de las Naciones Unidas va a agencias chinas que llevan a cabo
programas de coerción". Boucher dijo que por lo tanto
el FNUAP no recibiría los fondos y que estos serían
reasignados a los programas de población de la Agencia
de Desarrollo Internacional del Departamento de Estado. USAID
no implementa programas en la China ni en aproximadamente 60 otros
países donde el FNUAP está presente.
La agenda
política en contra de los hechos
Para esta administración,
tanto los hechos como la salud de las mujeres son menos importantes
que la meta del partido republicano de ganar ambas cámaras
del congreso en las elecciones de noviembre, movilizando la facción
del partido que está en contra de las opciones reproductivas.
El FNUAP depende
de los $260 millones en financiamiento de los países desarrollados,
incluyendo la mayoría de los países de Europa Occidental,
para implementar sus programas y mejorar la salud reproductiva,
estabilizar el crecimiento de la población y mejorar la
situación de las mujeres. En la China, las Naciones Unidas
asiste a las agencias locales a enfrentar serios problemas de
salud reproductiva, incluyendo la explosiva epidemia de VIH en
el país.
Para contener
el crecimiento de la población, la China implementó
una política en la cual las parejas en áreas urbanas
están restringidas por lo general a tener un/a hijo/a,
y se imponen penalidades por tener un/a segundo/a hijo/a sin permiso.
La evidencia anecdótica indica que los abortos y las esterilizaciones
forzadas ocurren como resultado de esta política, pero
sólo se puede hacer un cálculo aproximado de la
prevalencia de estos abusos de derechos reproductivos.
Un efecto de
esta política que se puede medir es el aumento en la proporción
de varones que nacen, en comparación con hembras. En la
China, la proporción es de aproximadamente 115 varones
por cada 100 hembras, en comparación con 105 varones por
cada 100 hembras a nivel mundial. Esto indica que existe una preocupante
tendencia hacia la selección sexual prenatal, en la cual
los sonogramas determinan el sexo del feto y las hembras son abortadas.
Todos estos son temas serios y han sido repetidamente condenados
por la Federación Internacional de Planificación
de la Familia y por las Naciones Unidas.
A medida
que la China progresa, se necesitan fondos más que nunca
Aunque la Casa
Blanca tiene razón en condenar estas prácticas,
no es correcto eliminar el financiamiento del FNUAP sencillamente
porque estas prácticas existen en la China. La agencia
de las Naciones Unidas está siendo castigada por algo en
lo que, según el mismo equipo del presidente, no ha participado,
y ni siquiera tiene conocimientos de ello.
La ironía
es que todo esto ocurre justo cuando el gobierno chino está
progresando en abordar los temas de derechos reproductivos por
los cuales ha sido criticado. La China acaba de promulgar una
nueva ley de población y planificación familiar
que entrará en vigencia el 1 de septiembre. Esta ley prohíbe
la discriminación contra, el maltrato y el abandono de
niñas, tanto como el uso de los sonogramas para determinar
el sexo del feto por razones que no sean médicas. La ley
también mejora los beneficios para las personas mayores
y por lo tanto reduce la dependencia de los padres en sus hijo/as.
Se espera que esto ayude a reducir la preferencia por los varones
antes del parto.
Además,
la ley afirma los derechos a la reproducción de los hombres
y las mujeres y su participación equitativa en la planificación
familiar, y permite que las parejas apliquen para tener un/a segundo/a
hijo/a. Además, la nueva ley reconoce que las decisiones
sobre la anticoncepción de las personas deben ser voluntarias.
Aunque no es
perfecta, la nueva ley china es un gran paso hacia adelante y
es una clara indicación de que la presencia del Fondo de
Población de las Naciones Unidas en la China ha tenido
un efecto positivo en cuanto a la planificación familiar
voluntaria. La existencia de serios problemas de salud reproductiva
en la China debe ser una razón para invertir en los servicios
de calidad en el país, no de retirarse y darse por vencido.
La administración de Bush sabe esto, lo cual es evidente
por la decisión que tomó a principios del verano
de proveer $14,8 millones para las actividades de prevención
de VIH del gobierno chino a pesar de la negligencia documentada
del ministerio de salud chino en el tratamiento de la sangre y
las agujas contaminadas.
Los programas
de las Naciones Unidas están haciendo una diferencia en
la China, y el apoyo de los Estados Unidos para estos programas
es vital. Si la administración de Bush estuviera verdaderamente
interesada en la salud de las mujeres en la China, como ha proclamado,
con mucho gusto apoyaría la continuación de las
actividades del Fondo de Población de las Naciones Unidas
en ese país.
Alex Sanger
24 de julio de 2002
Para mayor
information:
Resumen del
informe sobre el FNUAP de la delegación enviada a la China
(Summary
of the China delegation's report on the UNFPA, PDF, 795KB)
Fondo
de Población de las Naciones Unidas